19/3/18

Punto y aparte. (2013-2018)

 A veces, cambiar da miedo. Lo nuevo asusta, pero también es emocionante. Hoy, Libros Lectureka cumple cinco años, y ha llegado el momento de decir adiós.

 Un 19 de marzo de 2013 nuestra profesora de lengua castellana de segundo de la ESO nos animaba a participar en un concurso de blogs literarios. Un año después recogíamos el premio ¿Qué Estás Leyendo? por la labor realizada aquí durante nuestros primeros doce meses, y fue por esas fechas cuando mi hermana decidió abandonar y me quedé solo en el barco. Cuatro años después, y no tras poca reflexión, he decidido llegar a puerto yo también antes que dejarlo a la deriva.

19/03/14  Recogida del premio ¿Qué estás leyendo?
 Mentiría si dijera que ya no me gusta lo que hago, que he dejado de disfrutarlo o que se ha perdido la ilusión inicial. Sin embargo, ya no cuento con el tiempo para mantener el formato que este blog ha mantenido durante los últimos cinco años y, honestamente, no sé si quiero hacerlo. No porque no me guste, sino porque sé que puedo hacer algo mejor, y aunque durante sus primeros años el crecimiento del blog era evidente, en los últimos meses se ha estancado, sin tiempo de desarrollar nuevas ideas y continuar con aquello que hizo de Lectureka un lugar especial.

 Mi filosofía no ha cambiado; quiero producir aquel contenido que a mí me gustaría leer. Durante mucho tiempo fue así, pero lo que yo quería leer hace cinco años no es lo mismo que quiero leer ahora, ni como quiero leerlo. Por eso el fin de Lectureka no es un punto y final, sino un punto y aparte, el principio de un nuevo proyecto, de una nueva web que todavía no tiene nombre ni fecha, pero que llegará en algún momento de este año. Será un proyecto que recogerá la parte más personal de Lectureka, la más trabajada; reseñas, crónicas y entrevistas, pero también aportará novedades y explorará otros formatos muy diferentes a los que estoy acostumbrado. Busco una dinámica de trabajo mucho más constante que la actual, pero no tan frenética como lo fue la de este blog en sus horas altas. A veces, menos es más. Quiero ofrecer contenido de calidad, y al mismo tiempo poder dedicarle mi esfuerzo a la escritura y a otros proyectos que estos años he ido apartando por dedicarle cada minuto de mi tiempo libre a este blog.

Así era el blog antes y así es ahora. ¡Cómo hemos cambiado!
 Esta no será, por lo tanto, mi última entrada. Habrá una más, cuando la nueva web haya nacido y le haya puesto a esta página una fecha de caducidad. Porque sí, llegará un momento en que Lectureka tenga que desaparecer, por lo menos para el público. No lo borraré, porque sería una falta de respeto a mi yo de trece y catorce años que escribía con ilusión las primeras reseñas que ahora aborrezco, pero también porque representa miles de horas de trabajo invertidas durante los cinco años de mi vida en los que más he aprendido. Gracias a este blog he tenido la oportunidad de conocer y entrevistar a autores, pero también a otros lectores como yo a los que puedo considerar amigos. Sin él tampoco habría podido participar en presentaciones, charlas y eventos, ni habría adquirido la práctica suficiente como para entrar en El Templo de las Mil Puertas ni para emprender sin temor los futuros proyectos que vendrán.

 Sí, los cambios dan miedo, y el miedo puede paralizarnos, pero también son una oportunidad para empezar de cero y demostrar que lo que has conseguido una vez, por muy modesto que sea (porque mentiría si dijera que Lectureka es un blog importante), puedo conseguirlo de nuevo y hacerlo mejor.

 Mientras este blog permanezca en silencio, os recuerdo que podréis seguir leyéndome (a mí y a un montón de gente maravillosa) en la revista on–line de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas, y os animo a asistir a las reuniones de El Club de los Bibliófagos en la Casa del Libro de Vigo. Por último, y aunque este blog haya tocado su fin, en su cuenta de twitter @libroslectureka seguiré hablando e informando sobre libros hasta que llegue la nueva web, y para todo lo demás podréis encontrarme en mi nueva cuenta personal @Pablogfreire.


Me despido, como es de rigor, con un sincero agradecimiento. Gracias a Conchi, a María y a todos los responsables de ¿Qué estás leyendo? por ser el principio de todo, pero también a todos aquellos que me han dado una oportunidad y que tanto me han aportado: Elena, Sabela, Iria, Selene, Gema, Paula, Dani, Jesús, y una lista interminable de nombres que culmina, por supuesto, con las personas detrás de ese medio millón de visitas. Sois el motivo por el que hoy celebramos estos cinco años que, serán, sin duda, memorables.

Pablo.