7/8/17

Reseña: The Bookshop Book


 Todo lector que se precie ha fantaseado más de una vez con abrir una librería; uno de esos lugares maravillosos que buscan hogar a todas las historias a las que acabamos dando cobijo en nuestras estanterías. Estos templos de la literatura existen a lo largo y ancho del mundo; los hay de todos los tamaños y colores, pero pocas personas los conocen también como Jen Campbell, autora de la saga Cosas raras que se oyen en librerías que me ha vuelto a conquistar con The Bookshop Book, una obra imprescindible que existe por y para las librerías..

Nota: Se reseña la edición en inglés (no disponible en castellano).

The Bookshop Book
Autora: Jen Campbell
Editorial: Constable
Páginas: 273
Sinopsis oficial: Every bookshop has a story.
We’re not talking about rooms that are just full of books. We’re talking about bookshops in barns, disused factories, converted churches and underground car parks. Bookshops on boats, on buses, and in old run-down train stations. Fold-out bookshops, undercover bookshops, this-is-the-best-place-I’ve-ever-been-to-bookshops.

Meet Sarah and her Book Barge sailing across the sea to France. Meet Sebastien, in Mongolia, who sells books to herders of the Altai mountains. Meet the bookshop in Canada that’s invented the world’s first antiquarian book vending machine.

​And that’s just the beginning.

From the oldest bookshop in the world, to the smallest you could imagine, The Bookshop Book examines the history of books, talks to authors about their favourite places, and looks at over three hundred weirdly wonderful bookshops across six continents (sadly, we’ve yet to build a bookshop down in the South Pole).

The Bookshop Book is a love letter to bookshops all around the world.
Opinión personal:

 Así como terminar una novela y sentirse parte de su mundo es una de las experiencias más reconfortantes para el lector, el regusto que deja The Bookshop Book se traduce en la imperiosa necesidad de dejar lo que estás haciendo y dedicar el resto de tu vida a vender libros. La obra de Jen Campbell conforma una oda a la necesaria -y, según algunos, en peligro de extinción- profesión de los libreros, y en especial a aquello que hace especial a las decenas de librerías que se recogen en el volumen.


Donde viven los libros...
 En poco más de 250 páginas recorremos cinco continentes de la mano de Jen, que nos descubre, en muchos casos narrando sus propias visitas, algunas de las librerías más fascinantes que esconde nuestro planeta. No hablo solo de aquellas de prestigio mundial, como la legendaria Shakespeare and Co, sino también de rincones desconocidos de lo más curiosos, como un barco-librería en cuya dueña se embarcó (nunca mejor dicho) en un viaje por el mundo de seis meses, para luego relatar sus vivencias en el libro The Bookshop That Floated Away.

 Esa anécdota es mi favorita, pero como ella muchas más se esconden en el libro. Esa es precisamente su mayor virtud; no solo nos muestra increíbles establecimientos que nos encantaría poder visitar, sino las fascinantes historias que tienen detrás y lo que supone para sus dueños el trabajar en ellas. Algunas son tan difíciles creer como la de la dueña de The Book Barge, la peculiar librería-barco de la que os hablaba antes, pero otras son tan curiosas como ladrones de libros arrepentidos, librerías encantadas o ciudades enteras dedicadas a la venta de libros. ¿Sabíais que la famosa frase Keep Calm and Carry On se hizo viral en una librería?
...y donde viven las historias:
  Entre librería y librería, Jen Campbell nos regala Bookish Facts; perlas como esta que he traducido para vosotros:
 La palabra abibliofobia (sustantivo) describe el miedo a quedarse sin cosas que leer.
  Mientras nos descubre la fobia que todos padecemos, también nos muestra la maldición escrita en la tumba de Shakespeare y otras decenas de curiosidades, a cada cual más extraña que la anterior.


 El cóctel no estará completo hasta que no hable de las entrevistas con autores; la tercera pieza fundamental de la obra que ha resultado ser mucho más enriquecedora de lo que esperaba. Personalidades como Cornelia Funke hablan de sus librerías predilectas y suman sus anécdotas a las infinitas contenidas en una obra a la que no le cuesta más de un par de páginas convertirse en un imprescindible de mi estantería.

 Lo único realmente reprochable de la obra es la notable ausencia de imágenes, que se reducen a una diminuta selección en las páginas centrales que no representa siquiera una ínfima parte de lo que narra el texto. Es casi cruel poner a nuestro alcance descripciones de lugares de ensueño sin permitirnos verlos, y por eso este es un libro que se disfruta mucho más con el navegador de internet a mano.

 Y mientras que la mayoría de las librerías, aquellas por las que la autora ha pasado en persona, acaparan casi todo el protagonismo, las secciones de países no angloparlantes se quedan muy por detrás, quedándose en una breve selección (cuyo criterio no tengo muy claro) que me hace preguntarme el por qué de su inclusión. No están de más, pero se sienten como un pequeño bocado de un pastel mucho más grande del que se nos está privando.

 Así como perdí la fe en la especia humana con Cosas raras que se oyen en librerías, The Bookshop Book ha conseguido devolvérmela. ¿No es eso cierto, reseñómetro?

No hay comentarios :

Publicar un comentario

¡Alimenta el blog con tus comentarios! Recuerda ser respetuoso con el redactor y lectores y siéntete libre de responder cualquier comentario publicado.

Intentaré responder a todos los comentarios, especialmente a aquellos que formulen dudas o preguntas.

¡Gracias por leernos!